Puedo prescindir de la necesidad de desaparecer, y de ir por la vida con bandera de desinterés.
Hoy no pido una catastrofe al destino o alardeo de mi nulo interés por las consecuencias de carácter mortal, ni desprecio o minimizo la cosas que a alguien como yo le eran indiferentes en contraste con alguien que tiene muy poca vida por delante y el aleteo de una mariposa le parece un espectáculo digno de aplaudir. Hoy me arrepiento de mis palabras en mis diálogos internos, y me sonrojo ante el recuerdo de mis acciones contra mi. Me arrodillo y pido mas tiempo, a quien o lo que sea que decida el tiempo que queda por delante. Con gusto le justifico mi petición.
Necesito ( y quiero) más tiempo para poder verle de nuevo, más tiempo para tocarle, más tiempo para besarle, más tiempo para enseñarle, más tiempo para amarle, más tiempo para hablarle, más tiempo para escribirle, más tiempo para admirarle, más tiempo para regalarle, más tiempo para conocerle, más tiempo para contarle, más tiempo para sonreírle, más tiempo para desnudarle, más tiempo para soñarle, más tiempo, mas tiempo, por favor más tiempo, aun no me puedo ir, que injusto seria el que no se me permitiera decirle que le amo.


